Autor: Sally Henry

Enrique Nanti: «Escribir es un ejercicio de fe»

El escritor argentino sí es profeta en su tierra. Su obra, la cual consta de 18 libros es de Interés Cultural en su país. Conocedor del oficio de escritor, padre, poeta y como artista ama la belleza femenina. Publicado en España por el Grupo Planeta y ‘La Confesión’ uno de sus trabajos más aclamados. Nos traslada en letras para esta entrevista sus impresiones y sentimientos. Bienvenido a Cool Read Magazine, Enrique Nanti. Poeta, escritor, periodista…

¿Qué más es Enrique? Háblanos un poco de ti.

¿Qué más soy?, soy una pluma con pies que, como las gallinas, no consigue volar con altura, hombre al fin. Además soy padre de dos varones artísticos, e hijo de una mujer asturiana y de un papá que fue mi brújula desde que partió temprano. Por lo demás, soy un pequeño hombre.

Tu extensa obra literaria ha tenido un gran reconocimiento en tu país, eso no está al alcance de todos los autores. Háblanos de ello.

De mis 18 libros, sólo un par de novelas se consiguen en España a través de la tienda amazon.com. El grupo editorial Planeta comenzó a publicar mis libros en México: novelas, una biografía política, un poemario, todos en tierras aztecas donde se me edita desde el año 1998. La literatura es una carrera de resistencia, no de velocidad, así que vamos de a poco hasta lograr un buen libro que por peso propio salte los alambres de las fronteras de este planeta cartografiado.

‘La Confesión’. La que has liado con esta obra, amigo. Hasta pusieron un Papa argentino ahí. ¿Casualidad o tomaron nota en el Vaticano tras leer tu obra? Es que, después de lanzar tu obra vino el cambio de Papa y la consiguiente condena a los abusos sexuales dentro de la Iglesía.

Ojalá mi novela ‘La Confesión’ hubiese influenciado tanto como para generar cambios en la Iglesia, pero no lo creo. Si bien esta novela es una ficción, uno no descubrió la pedofilia religiosa, sino que es práctica vieja y vox populi desde hace décadas. Los cambios en la Iglesia y el lanzamiento de mi novela en el 2012 fue pura casualidad, siento.

¿Qué hay de real, documental o fantasía en ‘La Confesión’?

‘La Confesión’ está basada en la ventana. Es decir, me bastó mirar la calle por la ventana de mi casa y descubrir esa parte de la realidad durísima que nos circunda y que supera a la historia que yo inventé. Pero sin dudas, es casi real.

Carla Baseti. ¿De qué la conoces? Porque recomiendas fervientemente su obra ‘Rojo Carmesí’.

Carla Baseti es mi amiga, y en su novela erótica ‘Rojo Carmesí’ hay poemas míos que, a pedido de la autora, ilustran el texto narrativo de la novela, de ahí que ayude a promocionarla en las redes, porque se trata de una amiga y porque de algún modo formo parte de esa obra.

Háblanos un poco del resto de tus obras, porque no se queda la cosa en ‘La Confesión’.

Comencé como poeta y sigo amarrado a la poesía. Sin embargo, sabemos que en este presente se lee más novela, por lo que las editoriales prefieren apostar a ese género y no a la poesía. Han cambiado los tiempos y los lectores y los intereses editoriales. Pero confío en que tarde o temprano se vuelvan a difundir los versos, y que el mundo regrese a las quimeras. Soñar es una condición humana, y no deberíamos permitir que el pragmatismo de una humanidad pragmática tape de tierra a la ilusión. Por eso, podría renunciar a todo menos a la poesía.

¿Eres más poeta que novelista?

Creo que a esta altura, tras haber escrito poemarios, un libro de cuentos cortos, infinidad de ensayos periodísticos, biografías, novelas, se me hace difícil definirme y ubicarme en un casillero literario. Uno escribe, uno intenta el oficio escritural, aunque mi cuna es la poesía definitivamente. Pero la novela provoca esa felicidad que la poesía desconoce, y es la de ponerse en varios pellejos ajenos, la de ser otros, todo un vértigo de exploración.

Consejos para los escritores que empiezan.

Que los escritores que empiezan, sigan. Se aprende a escribir escribiendo y leyendo mucho. Gran parte de esta profesión es entrenamiento, gota a gota, una gota de tinta y una de sudor que se entrelazan, no hay más fórmula que imaginar y trabajar varias horas al día. De todos los destinos, tal vez el de la literatura sea uno de los más inciertos y solitarios rozando la ingratitud por momentos. Sin embargo, es a la vez el más esperanzador. Las puertas se abren cuando los puños que llaman a ellas empiezan a sangrar. El mundo quiere billetes, no palabras, de ahí que cueste avanzar a contramano. Pero como nadie se jubila de este oficio, tenemos toda la vida para intentarlo, incluso cerrándola con un buen epitafio. Hay que escribir hasta que la mano se acalambre, aún cuando al principio no haya ninguna recompensa. Escribir es un ejercicio de fe.

Las mujeres y tú, ¿estáis condenados a entenderos, o no?

Las mujeres son lo mejor que le pasó al hombre. Sin ellas, no sólo no estaríamos aquí, sino que no querríamos estar aquí. Las amo.

¿El talento se hereda? Tienes por ahí un par de artistas que… ¿Nos cuentas algo de ellos?

Tal vez el talento se herede, no lo sé, no fue mi caso el de tenerlo para heredárselo a mis hijos. De mis dos hijos, uno es músico y cantante, compositor, y el otro es pluma y lápiz, escribe y dibuja, me sacan ventaja. Ellos tienen sus dones porque han elegido desarrollarlos, es absolutamente debido a ellos, es su mérito. Uno como padre a lo sumo guía igual que un semáforo, con luces. A veces los padres imponemos demasiado el color rojo por temor, pero el verde es mayoría en cada decisión de mis vástagos, y entonces avanzan por decisión propia. Es que no se puede vivir bien sin leer o sin crear, y esto sí lo saben ellos.

David L. Rodríguez David L. Rodríguez (Granada-1978). Escritor polivalente y articulista de opinión en el Periódico del área metropolitana de Granada. Su última novela se titula ‘Todos tenemos una debilidad’ (Estratega Editorial).

Ver imagen más grandePor: Enrique Nanti
Enri Palmares es un veinteañero. Después de doce años de abusos y tras una terrible violación que casi le cuesta la vida, decide denunciar a su agresor: el padre Graciano. El sacerdote, en su declaración ante la policía local, se defiende bajo el argumento de que lo de ellos era más una relación homosexual. A partir de este momento, la comisaría del pueblo se convierte en el escenario para atestiguar un relato desgarrador a dos voces: víctima y victimario, cada uno buscando recuperar sus afectos perdidos. A partir de un hecho real, el autor de La confesión logra una novela que señala, como nunca antes, a todos aquellos que se han atrevido a justificar la pederastia en nombre de Dios: «Ya te dije que si hay consentimiento no hay abuso, manifieste lo que manifieste la hipócrita ley humana. Estoy tranquilo con mi conciencia».

La banda Murciana Atrezo presenta su EP llamado “Mírame”

La banda Murciana Atrezo presenta su EP llamado «Mírame», tras un año y medio preparando este proyecto.

Atrezo ha regresado con fuerza, anuncian dos fechas de presentación casi seguidas, pues la banda consiguió colgar el cartel de «SOLD OUT» a las tres horas de anunciar el primer concierto el 11 de diciembre en la sala 12&medio. Esto les hizo publicar una segunda presentación, esta vez en la sala REM para el 19 de diciembre.

Por otro lado, el grupo acaba de anunciar recientemente una tercera cita, en esta ocasión acompañando a Maldita Nerea en el concierto que la banda realizará el próximo 12 de diciembre en Mazarrón.

«Mírame», además de ser el título del EP, es el nombre de su primer single, que viene acompañado de un videoclip dirigido por Antonio Aráez y Antonio Palazón, con la realización del experimentado Fran Gas.

En este nuevo trabajo se percibe un giro claro hacía el POP, con el que pretenden consolidar a Atrezo como una banda significativa dentro del riquísimo panorama musical de la región.

A continuación os dejamos su nuevo videoclip oficial de esta joven banda.

«Atrezo» es una banda formada en Murcia a principios de 2012 – Se presenta ante el panorama musical con una propuesta basada en canciones Pop cargadas de energía con letras muy cuidadas y un potente directo. Cuentan con más de 50 conciertos en diferentes puntos de la geografía nacional, argumento que aporta la dosis necesaria de seguridad y confianza que muestran en su puesta en escena. Han compartido escenario con artistas de la talla de Vanesa Martín, Cyan, Melocos, Second, Shuarma, Hugo Salazar, Jaula de Grillos o Pol 3.14, entre otros muchos, tanto en salas como en grandes escenarios colaborando en eventos de grandes medios como 40 principales o Cadena Dial. El próximo 11 de Diciembre presentan su nuevo EP titulado “Mírame” donde la banda pretende demostrar al gran público que han encontrado su hueco en el panorama musical español y que han llegado para quedarse.

Jose, vocalista y compositor
Juan, guitarra
David, batería
Emilio, guitarra

El nuevo estreno de Woody Allen remata en un film aceptable pero no brillante

Puntualmente, como cada año, Woody Allen nos proporciona una nueva película que amplía mucho más su prolífica carrera. El nombre de la misma es ‘Irrational man’ y plantea una serie de cuestiones e incertidumbres que (supuestamente) acosan al hombre actual. Joaquín PhoenixEmma Stone componen el dúo protagonista de esta comedia de ínfulas filosóficas aderezadas de tintes cómicos condimentados con unos diálogos más contenidos de lo habitual en el cineasta neoyorquino. Una buena dirección de actores (extraordinaria también Parker Posey) terminan de rematar una película aceptable pero no brillante del director neoyorkino.

La figura de un profesor de filosofía en horas bajas es utilizada por el director como alter ego de sus propias y ya conocidas obsesiones; a lo largo del metraje sobrevuelan el azar, la hipocondría, la inseguridad, la filosofía e incluso, la psiquiatría, mencionada de una manera fugaz. El director va hilvanado todas estas marcas personales para ofrecernos una película que va avanzando en una elegante y calculada sencillez; tomando como base una idea sencilla (en un giro de guión que lo cambia todo) que da la chispa que prende la llama, Allen logra conjugar, de manera casi imperceptible, todo un muestrario de géneros cinematográficos que se van intercambiando unos a otros: asistimos a una película existencial pero al mismo tiempo romántica al igual que casi detectivesca sin que apenas se note. Se plantea todo esto a manera de divertimento por parte del realizador, siendo una prueba de cómo Allen es «zorro viejo» en esto del cine. Un divertimento moral y ético que tiene mucho de fingido y falso como el personaje protagonista. Lo más destacado del film (y en general del cine de Allen) es la carga crítica que tienen sus películas contra los intelectuales (ya sean hombres o mujeres). En este sentido, es muy ilustrativa la frase del protagonista afirmando que la filosofía es una gran «paja mental»: ese poso de anti-intelectualismo está presente en toda la obra del director y en esta película también de una manera evidente. Las citas a escritores que salpican el relato son, antes bien, un truco para ligar antes que un rasgo cultural de la personalidad del protagonista. Ni tan siquiera las personas más cultas se libran de caer en comportamientos inaceptables que ellos han sido los primeros en criticar en los demás.

Joaquín Phoenix y Emma Stone en un fotograma de la película.

De ahí esa hipocresía con la que Allen a lo largo de su obra siempre ha retratado ciertos ambientes intelectuales. Antes que retratar lo que es la vida, el film nos muestra que para ciertas personas su existencia es un gran capricho autocomplaciente que se hace gracias al sufrimiento de los demás y, tristemente, el azar es lo único que nos puede librar de ellas. Conclusión desoladora — podríamos decir que la ausencia de razón produce monstruos — que subyace en una película hecha con la intención de divertirnos. El individuo compone la sociedad pero está solo ante ella.

Como es habitual, la película cuenta con un guión del propio director y una puesta en escena (excelente montaje de Alisa Lepselter) sin complicaciones en consonancia con la historia que se nos relata. La cámara (excelente fotografía de Darius Khondji) de Allen apenas se nota ya que es un director que muestra antes que dirige. Sus personajes hablan por sí solos mediante sus actos y sus palabras no haciéndoles falta el lenguaje cinematográfico para mostrarnos su realidad oscura más oculta. Película más estimulante que buena, el cine de Allen ha llegado a un punto en el cual se ha producido una fusión completa entre obra y hombre, no valiendo ya las categorías de bueno o malo. Merece la pena.